domingo, abril 30, 2006

ESPERO CURARME DE TI

Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible. Siguiendo las prescripciones
de la moral en turno. Me receto tiempo,
abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No
es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se puede reunir
todas las palabras de amor que se han pronunciado
sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están
entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo
del que ama. (Te digo que te quiero
cuando digo: "qué calor hace", "dame agua",
"se hizo de noche"...
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías,
te he dicho "ya es tarde",
y quería decirte "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras:
guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve,
es cierto.
Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio
para entrar a un panteón.
Jaime sabines

sábado, abril 29, 2006

POEMA DE AMOR - POEME D`AMOUR

Por ti que erescomo brisa de mediodía
compañía de guitarra
silencio de ocaso
como culminación de rito sagrado
constelación que abarca el universo
sombra y agua para el caminante del desierto
vestal en los corredores del infierno
ángel entre las nubes del cielo
que eres como un pequeño río
sin profundidades ni turbulencias
fugaz en la presencia de la piel
eviterna en todas las memorias
aún en aquella de mi muerte
y camino inaugural de la esperanza.
Pour toi
qui es telle une brise de midi
compagnie de guitare
silence de couchant
telle une culmination de rite sacré
constellation qui embrasse l´univers
eau et ombre pour le marcheur du désert
vestale dans les couloirs de l´enfer
ange parmi les nuages du ciel
qui es telle une petite rivière
sans profondeurs ni turbulences
fugace dans la présence de la peau
éternelle dans toutes les mémoires
même celle de ma mort
et route inaugurale de l´espérance
Guillermo Ibáñez

jueves, abril 27, 2006

THERE SHE GOES

There she goes
There she goes again
Racing through my brain
And I just can't contain
This feeling that remains
There she goes
There she goes again
Pulsing through my veins
And I just can't contain
This feeling that remains
There she goes
There she goes again
Racing through my brain
And I just can't contain
This feeling that remains
There she goes
There she goes again
She calls my name,
Pulls my train
No one else could heal my pain
And I just can't contain
This feeling that remains
There she goes
There she goes again
Chasing down my lane
And I just can't contain
This feeling that remains
There she goes
There she goes
There she goes

miércoles, abril 26, 2006

ELEGÍA A LA FOTOGRAFÍA DE UNA MUCHACHA DESCONOCIDA

Tendrías quince años cuando quedaste inmóvil
aquí, en la cartulina de suavísima niebla.
Te vuelves a mirarnos -con unos ojos negros,
dulces, hondos y frescos como grutas-
desde el escorzo grácil de tu cuerpo.
Dime, ¿de dónde viene tu mirada?
Habla de cosas dulces y pequeñas,
de tu vida, tu casa,
tu piso, bosque umbroso de sueños y recuerdos,
-tú eres la cierva blanca en su espesura-,
el balcón donde ves pasar las nubes,
los viejos y borrosos retratos de la sala,
las butacas de verde terciopelo gastado,
el piano, negro, mudo, con ecos, -como un pozo-,
y el bullir y las voces, apagadas
y vagas, de la sombra en los rincones...
(¡Ay tus sueños de niña!¡Cómo están en el fondo de tus ojos
muriendo dulcemente!
Estrenabas la vida;
aquel día morías y nacías.
Y aquí, en este retrato,
frente al blanco camino,
dejaste tu niñez en la mirada.)
Esa luz que ha quedado contigo prisionera
en tu clara laguna,
es la luz que conservan
las cosas de la abuela puestas en la vitrina.
Ya te habrás olvidado. ¡Qué muerta estás aquí!
¿Dónde estarás ahora?...
Días, calles, olvidos, amores y tristezas,
relojes, calendarios, trajes, cuerpos, ventanas,
tejas, lluvias, tarjetas, zapatos ya gastados,
tranvías, ruedas, nubes, sueños, tardes, mañanas,
inviernos y veranos, rosas secas, revistas,
muertos, libros, silencios, músicas, risas, llantos,
arroyos y caminos, montañas, bosques, mares,
y un montón de minutos iguales como arenasme separan de ti.
Pero en mi orilla queda tu retrato olvidado. ...Tendrías quince años. Yo, entonces, estaría
paseando mis sueños de niño no sé dónde.
¿Dónde estarás ahora?
Oh muchahca lejana que quizá hubiera amado
de no ser por el tiempo, el tiempo...
siempre el tiempo...
José María Valverde

martes, abril 25, 2006

¿ES ACASO EL AMOR...?

Este afán incesante de curar las heridas
con la música triste del dolor silencioso;
este corcel salvaje, indómito a las bridas;
este viento que azota uestra carne furioso;
la angustia de estar solo entre la muchedumbre;
la inevitable fuerza de este mar de dolor;
el invierno en el alma, sin luz; la incertidumbre;
la espina, el desengaño...¿Es acaso el amor?
Francisco Alvarez Hidalgo

lunes, abril 24, 2006

SIEMPRE

Siempre se quiere mas
a la mujer que nos quiere menos.

domingo, abril 23, 2006

IRREMEDIABLEMENTE

Sólo soy dueño de mi pensamiento,
el corazón sazona, o languidece,
o corre desbocado, y no obedece,
vagabundo en perenne ofrecimiento.
Dueño soy de conceptos e intenciones,
no de sentir, sintiendo aunque no quiera;
llevo dentro de mí tal primavera
que evapora las otras estaciones. Si me esforzara un día en no quererte,
rendiría mi afán tan malogrado,
como si pretendiera haber dejado
maniatadas las manos de la muerte.
No hay mérito en mi amor, no es voluntario,
es fuerza inevitable que se impone;
la mente es dúctil, ve, piensa y expone,
el corazón es siempre autoritario.
Por eso te recuerdo libremente,
pero te amo en impulso inevitable;
y así, aunque no te vea o no te hable,
conmigo estás, irremediablemente.
Francisco Alvarez Hidalgo

miércoles, abril 19, 2006

ANGEL

Perdóname por ir así buscándote,
tan torpemente, dentro de ti.
Perdóname el dolor, alguna vez.
Es que quiero sacar de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto
como tiene el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo,
ya ascendiendo de ti a ti misma.
Y que mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
Pedro Salinas

lunes, abril 17, 2006

DESEO

Deseo decirte las palabras más profundas, pero no me atrevo, pues temo tu burla. Por ello me río de mi mismo y transformo en bromas mi secreto. Me burlo de mi dolor, para que no te burles tú.

Deseo decirte las palabras más sinceras, pero no me atrevo, pues temo que no me creas. Por ello las disfrazo de mentiras y digo lo contrario de lo que pienso. Me esfuerzo en que mi dolor parezca absurdo para que no te lo parezca a ti.

Deseo decirte las palabras más valiosas, pero no me atrevo, pues temo no ser correspondido. Por ello te nombro duramente y me enorgullezco de mi insensibilidad.

Deseo sentarme silenciosamente a tu lado, pero no me atrevo, pues temo que mis labios traicionen mi corazón. Por ello hablo disparatadamente, escondiendo mi corazón tras mis palabras. Trato a mi pena con dureza, para que no lo hagas tú.

Deseo alejarme de ti, pero no me atrevo, pues temo que descubras mi cobardía. Por ello levanto la cabeza y me acerco a ti con aire indiferente.

La constante provocación de nuestras miradas remueve mi dolor sin piedad.

domingo, abril 16, 2006

EL FORNICIO

Te besaré en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besaré, mi vergonzosa, en esos muslos de individua blanca, tocara esos pies para otro vuelo más aire que ese aire felino de tu fragancia, te dijera española mía, chilena mía, inglesa, ragazza, nórdica boreal, espuma de la diáspora del Génesis ¿Qué más te dijera por dentro? ¿Griega, mi egipcia, romana por el mármol? ¿Fenicia, cartaginesa, o loca, Locamente andaluza en el arco de morir con todos los pétalos abiertos, tensa la cítara de Dios, en la danza del fornicio? Te oyera aullar, te fuera mordiendo hasta las últimas amapolas, mi posesa, te todavía enloqueciera allí, en el frescor ciego, te nadara en la inmensidad insaciable de la lascivia, riera frenético el frenesí con tus dientes, me arrebatara el opio de tu piel hasta lo ebúrneo de otra pureza, oyera cantar las esferas estallantes como pitágoras, te lamiera, te olfateara como el león a su leona, para el sol, fálicamente mía, ¡te amara!. Gonzalo Rojas

sábado, abril 15, 2006

LAS CARICIAS

¡Qué música del tacto las caricias contigo! ¡Qué acordes tan profundos! ¡Qué escalas de ternuras, de durezas, de goces! Nuestro amor silencioso y oscuro nos eleva a las eternas noches que separan altísimas los astros más distantes. ¡Qué música del tacto las caricias contigo! Manuel Altolaguirre

miércoles, abril 12, 2006

EL MEJOR MOMENTO DEL AMOR

El mejor momento del amor no es aquel en que se dice: «Te amo.»
Se halla en ese mismo silencio que está a punto de romperse todos los días.
Está en la rápida y furtiva comprensión de los corazones.
Está en los fingidos rigores y en las secretas indulgencias.
Está en el estremecimiento del brazo en que se apoya la mano temblorosa, en esa página que volvemos juntos, pero que ninguno de los dos leemos.
¡Momento único, en que los labios callan y dicen tantas cosas con su pudor; en que se abre el corazón, estallando quedamente como un botón de rosa!
En que el solo perfume de los cabellos parece un favor conquistado. ¡Momento de deliciosa ternura, en que el respeto mismo es una confesión.

lunes, abril 10, 2006

MIS MANOS

Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo.
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo.

domingo, abril 09, 2006

ROCIOS

Mientras yo sueño, el pálido rocío cubre calladamente de perlas las llanuras. La fría mano de la noche lo va dejando caer sobre el terciopelo de las flores. No llueve; el cielo está claro. ¿De dónde vienen esas gotas temblorosas? Es que, antes de formarse, ya estaban todas ellas en el aire. ¿De dónde vienen mis lágrimas, si todos los arreboles del cielo están esta noche llenos de dulzura? Es que ya las tenía en el alma antes de sentirlas en los ojos. Tenemos en el alma una ternura en que se estremecen todos los dolores, y a veces es una caricia la que nos turba y hace brotar las lágrimas. Shully Prudhome

sábado, abril 08, 2006

PECHOS DE AMARANTA

Rubios, pulidos senos de Amaranta,
Por una lengua de lebrel limados.
Pórtico de limones, desviados
Por el canal que asciende a tu garganta.
Roja, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.
La soledad, dormida en la espesura,
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo al mar de la llanura.
Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende
y gladiadora, como una ascua impura,
entre Amaranta y su amador se tiende. Rafael Alberti

viernes, abril 07, 2006

PUNTO INFINITO

Sólo una antorcha que mi noche encienda,
sólo un relámpago de amor persigo,
un préstamo extendido a corto plazo,
de carne exacta y corazón ambiguo;
voracidad que exprima y que desgarre,
puño crispado y drástico cuchillo.
¿Un íntimo escarceo inconsecuente?
¿Conversación sintetizada en grito?
¿Un capítulo aislado en el relato,
isla en el archipiélago del libro?
No el episodio efímero, inconexo,
que nace y muere en el momento mismo;
no la nube inventando extrañas formas,
que el viento aleja sin dejar vestigio;
no la canción que se desangra en tonos
disolviéndose en ráfagas de olvido.
Mas el encuentro en base de convenio
desnudo de promesa y compromiso;
la ofrenda actual sin proyección lejana,
instante de relojes detenidos.
Sin extinguirse, aunque el momento muera,
sin morir, aunque ya se haya extinguido.
El punto que se vive intensamente,
infinito será, como uno mismo. Francisco Alvarez Hidalgo

martes, marzo 28, 2006

TANTO TARDASTE..

Sin saber que seguía tu rastro, te busqué,
te busqué en las absurdas soledades vacías;
no hallando en su desierto la huella de tu pie,
permanecí en mis noches solitarias y frías.

Te busqué en el confuso fragor de multitudes,
donde muchos se encuentran, donde tanto se ofrece,
lúgubre caravana de negros ataúdes;
y vi allí que la vida que eres tú no aparece.
Te busqué en las mañanas en que la luz radiante
bruñe los verdes campos sembrados de rocío,
te busqué en los ocasos de luz agonizante,
en la cresta marina, la estela del navío.

Pero tal vez, ingenuo, sin buscarte, esperaba

tu aparición de Venus surgiendo de las olas;
tan larga fue la espera que se me desangraba
la vida palmo a palmo, marchitándose a solas.
Tanto tardaste, tanto, que cuando al fin llegaste,
mi amazona de nubes, mi nereida desnuda,
había mi alma muerto del continuo desgaste
de la incesante espera, del dolor y la duda.

Francisco Alvarez Hidalgo

lunes, marzo 27, 2006

INDECISA FRONTERA

Entra en el agua azul de la laguna,
que te envuelva la luz, te abrace el viento,
y en la desnuda piel baile la luna
con lúbrico y callado movimiento.
Y en círculos concéntricos las ondas
circunscriban y estrechen tu cintura,
y en su inquietud reflejen las redondas,
sensuales formas de tu arquitectura.
Francisco Alvarez Hidalgo.

domingo, marzo 26, 2006

SALVACION DE LA PRIMAVERA

Ajustada a la sola
desnudez de tu cuerpo,
entre el aire y la luz
eres puro elemento.
¡Eres! Y tan desnuda,
tan continua, tan simple
que el mundo vuelve a ser
fábula irresistible.
...Mi atención, ampliada,
columbra. Por tu carne
la atmósfera reúne
términos. Hay paisaje.
Esos blancos tan rubios
que sobre tu tersura
la mejor claridad
primaveral sitúan.
Es tuyo el resplandor
de una tarde perpetua.
¡Qué cerrado equilibrio
dorado, qué alameda!...
Jorge Guillén

sábado, marzo 25, 2006

LOS DOS

Cuando en la noche a tu pasión me entrego,
dime: ¿quién es el cielo y quién la estrella?
Cuando tan alto amor el mundo sella,
¿es ciega la pasión o yo me ciego?
Ahora tú me conduces, pero, luego,
yo seré quien te conduzca a aquella
noche estrellada, iluminada y bella,
en donde a la pasión vence el sosiego.
En donde la pasión encadenada
y la serenidad del sabio vuelo
-feliz estrella de la noche amada,
íntima confusión, cielo del cielo-
crean esta inmortal noche estrellada
e inmóvil resplandece nuestro anhelo
Vicente Gaos

viernes, marzo 24, 2006

ME ABANDONARAS EN PRIMAVERA

Tú me abandonarás en primavera,
cuando sangre la dicha en los granados
y el secadero, de ojos asombrados,
presienta la cosecha venidera.
Creerá el olivo de la carretera
ya en su rama los frutos verdeados.
Verterá por maizales y sembrado
sel milagro su alegre revolera.
Tú me abandonarás.
Y tan labriega clareará la tarde en el ejido,
que pensaré: Es el día lo que llega.
Tú me abandonarás sin hacer ruido,
mientras mi corazón salpica y juega
sin darse cuenta de que ya te has ido.
Antonio Gala

miércoles, marzo 22, 2006

LAS FLORES DE LA PRIMAVERA SALEN...

Las flores de la primavera salen,
como el apasionado dolor del amor no dicho;
y con su aliento, vuelve el recuerdo de mis canciones antiguas.
Mi corazón, de improviso, se ha vestido de hojas verdes de deseo.
No vino mi amor, pero su contacto está en mi cuerpo
y su voz me llega a través de los campos fragantes.
Su mirar está en la triste profundidad del cielo,
pero ¿dónde están sus ojos?
Sus besos zigzaguean por el aire,
pero sus labios, ¿dónde están?
Rabindranath Tagore

martes, marzo 21, 2006

EN LA VENTANA

A la ventana, un mundo tan distante
que a veces pienso que tal vez no exista;
tan fuera de mi tacto y de mi vista,
quién me diera volar hacia mi amante.
Francisco Alvarez Hidalgo

lunes, marzo 20, 2006

ESPEJO LESBICO

Eres mi igual, mi cuerpo se refleja
en la sinuosidad de tu figura;
eres el eco de mi voz, la oscura
gana carnal que a solas te festeja.
Sombra que en la penumbra no me deja
ceñir el círculo de su cintura,
sombra que, al perseguirla, se apresura,
sorda al clamor de mi incesante queja.
Ante el espejo, utópica ventana
a tu mundo en ausencia, qué cercana
y qué lejos estás, amada mía.
Cristal que nos acerca y nos separa
que esconde la tibieza de tu cara,
dejando triste el alma y la piel fría.
Francisco Alvarez Hidalgo

domingo, marzo 19, 2006

ANIVERSARIO

Hoy hace un año, justamente un año.
Y llueve como entonces en el atardecer.
Y es una lluvia lenta, tan lenta que hace daño,
porque casi no llueve ni deja de llover.
Mi pena es una pena sin tamaño,
en el tamaño triste de un nombre de mujer,
aunque la gente pasa sin saber que hace un año,
y aunque la lluvia ignora que llueve como ayer...

viernes, marzo 17, 2006

AMARTE

Amarte sin invadirte, multiplicarte sin perderte, decirte sin traicionarme, guardarte sin poseerte, y, así, ser yo mismo en lo más secreto de ti.

martes, marzo 14, 2006

TE AMAS

Yo sé que de noche tú a solas te amas,
como si mis manos lo hicieran contigo;
y aunque tan lejanas están nuestras camas,
¿sabes que tus manos retozan conmigo?
Francisco Alvarez Hidalgo

domingo, marzo 12, 2006

PIEL A PIEL

Me saludó tu cuerpo con húmedas friccionesy piel a piel librando combate,guerras eternas que se aprenden en la sangrea las que nadie le exige doctorado.Tu sexo en vertical sonrisa me besó en la herida sangrante de amores.Y te recorrí en besos y me recorriste en manos,y transpiramos y besamos y mordimos.Y quisiste contraer tu garganta húmedaen pulsos firmes,buscando la realidad del miembro,hasta que en un instante mínimo y eternote doné mi sangre poblándote de vida JUAN DANIEL PERROTTA

miércoles, marzo 08, 2006

EL SUEÑO

El sueño es una larga despedida de ti. ¡Qué gran vida contigo, en pie, alerta en el sueño! ¡Dormir el mundo, el sol, las hormigas, las horas, todo, todo dormido, en el sueño que duermo! Menos tú, tú la única, viva, sobrevivida, en el sueño que sueño. Pero sí, despedida: voy a dejarte. Cerca, la mañana prepara toda su precisión de rayos y de risas. ¡Afuera, afuera, ya, lo soñado, flotante, marchando sobre el mundo, sin poderlo pisar porque no tiene sitio, desesperadamente!

Te abrazo por vez última: eso es abrir los ojos. Ya está. Las verticales entran a trabajar, sin un desmayo, en reglas. Los colores ejercen sus oficios de azul, de rosa, verde, todos a la hora en punto. El mundo va a funcionar hoy bien: me ha matado ya el sueño. Te siento huir, ligera, de la aurora, exactísima, hacia arriba, buscando la que no se ve estrella, el desorden celeste, que es sólo donde cabes. Luego, cuando despierto, no te conozco, casi, cuando, a mi lado, tiendes los brazos hacia mí diciendo: "¿Qué soñaste?" Y te contestaría: "No sé, se me ha olvidado", si no estuviera ya tu cuerpo limpio, exacto, ofreciéndome en labios el gran error del día. Pedro Salinas

domingo, marzo 05, 2006

TE DESHOJE COMO UNA ROSA

Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.
Mas todo en torno
--horizontes de tierras y de mares--,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.
Juan Ramón Jiménez

jueves, marzo 02, 2006

EN LA ORILLA DEL AIRE

En la orilla del aire (¿qué decir, qué hacer?) hay todavía una mujer. En el monte, extendida sobre la yerba, si buscamos bien: una mujer. Bajo el agua, en el agua, abre, enciende los ojos, mírala bien. Algas, ramas de peces, ojo de náufragos, flautas de té, le cantan, la miran bien. En las minas, perdida, delgada, sombra también, raíces de plata oscura le dan de beber. A tu espalda, en donde estés, si vuelves rápido a ver la ves. En el aire hay siempre oculta como una hoja en un árbol una mujer. Jaime Sabines

miércoles, marzo 01, 2006

MIS MANOS Y MIS LABIOS Y MIS OJOS...

Mis manos y mis labios y mis ojos rehacen
con creciente embeleso próximo al éxtasis,
activo sin embargo, un incesante viaje
de reconocimiento que a la vez descubre
tanta comarca donde nunca es tarde:
Aurora permanente sobre cimas y valles.
Entre las combas y las sombras de tu hermosura no me pierdo,
y tu nombre claro proyecta luz muy personal sobre tu cuerpo,
que está en mi amor y fuera de su mágico radio secreto.
Y a esa tu vida, más allá, bajo sol y luna me entrego,
toda tú estás conmigo, nuestro doble futuro yo lo quiero. Jorge Guillén

martes, febrero 28, 2006

NOS HEMOS PERDIDO

Nos hemos bruscamente desprendido y nos hemos quedado con las manos vacías, como si una guirnalda se nos hubiese ido de las manos; con los ojos al suelo, como viendo un cristal hecho pedazos: el cristal de la copa en que bebimos un vino tierno y pálido....
Como si nos hubiéramos perdido,nuestros brazos se buscan en la sombra... ¡Sin embargo, ya no nos encontramos! En la alcoba profunda podríamos andar meses y años, en pos uno del otro, sin hallarnos.... JAIME TORRES

AMOR CON TACTO

Quiero hacer el amor con tacto:
Quiero que nos toquemos con la mirada
Quiero que nos toquemos con los destellos del corazón
Que nos toquemos con el deseo
Que tu deseo toque el mío
Que mi deseo toque el tuyo
Que nos toquemos con la piel
Que nos toquemos con el pensamiento
Que nuestras desinhibiciones toquen nuestras inhibiciones
Que mi ser toque todo el tuyo
Que tu ser toque todo el mío
Así quiero que hagamos el amor: con tacto...

domingo, febrero 26, 2006

CUANDO CIERRAS LOS OJOS

Cuando cierras los ojos tus párpados son aire. Me arrebatan: me voy contigo, adentro. No se ve nada, no se oye nada. Me sobran los ojos y los labios, es este mundo tuyo. Para sentirte a ti no sirven los sentidos de siempre, usados con los otros. Hay que esperar los nuevos. Se anda a tu lado sordamente, en lo oscuro, tropezando en acasos, en vísperas; hundiéndose hacia arriba con un gran peso de alas.

Cuando vuelves a abrir los ojos yo me vuelvo afuera, ciego ya, tropezando también, sin ver, tampoco, aquí. Sin saber más vivir ni en el otro, en el tuyo, ni en este mundo descolorido en donde yo vivía. Inútil, desvalido entre los dos. Yendo, viniendo de uno a otro cuando tú quieres, cuando abres, cuando cierras los párpados, los ojos. Pedro Salinas

sábado, febrero 25, 2006

SEPARACION

Mi soledad llevo dentro, torre de ciegas ventanas. Cuando mis brazos extiendo abro sus puertas de entrada y doy camino alfombrado al que quiera visitarla. Pintó el recuerdo los cuadros que decoran sus estancias. Allí mis pasadas dichas con mi pena de hoy contrastan. ¡Qué juntos los dos estábamos! ¿Quién el cuerpo? ¿Quién el alma? Nuestra separación última, ¡qué muerte fue tan amarga! Ahora dentro de mí llevo mi alta soledad delgada. Manuel Altolaguirre

viernes, febrero 24, 2006

INTIMIDAD

Soñamos juntos juntos despertamos el tiempo hace o deshace mientras tanto no le importan tu sueño ni mi sueño somos torpes o demasiado cautos pensamos que no cae esa gaviota creemos que es eterno este conjuro que la batalla es nuestra o de ninguno juntos vivimos sucumbimos juntos pero esa destrucción es una broma un detalle una ráfaga un vestigio un abrirse y cerrarse el paraíso ya nuestra intimidad es tan inmensa que la muerte la esconde en su vacío quiero que me relates el duelo que te callas por mi parte te ofrezco mi última confianza estás sola estoy solo pero a veces puede la soledad ser una llama. Mario Benedetti

martes, febrero 21, 2006

TUS PALABRAS

Apoyada en mi hombro
eres mi ala derecha.
Como si desplegaras
tus suaves plumas negras,
tus palabras a un cielo
blanquísimo me elevan.

Exaltación. Silencio.
Sentado estoy a mi mesa,
sangrándome la espalda,
doliéndome tu ausencia.
Manuel Altolaguirre

lunes, febrero 20, 2006

PRIMERO, LA SOLEDAD

Primero está la soledad. En las entrañas y en el centro del alma: ésta es la esencia, el dato básico, la única certeza; que solamente tu respiración te acompaña, que siempre bailarás con tu sombra, que esa tiniebla eres tú. Tu corazón, ese fruto perplejo, no tiene que agriarse con tu sino solitario; déjalo esperar sin esperanza que el amor es un regalo que algún día llega por sí solo. -- Pero primero está la soledad, y tú estás solo, tú estás solo con tu pecado original-contigo mismo-. Acaso una noche, a las nueve, aparece el amor y todo estalla y algo se ilumina dentro de ti, y te vuelves otro, menos amargo, más dichoso; pero no olvides, especialmente entonces, cuando llegue el amor y te calcine, que primero y siempre está tu soledad y luego nada y después, si ha de llegar, está el amor. Darío Jaramillo Agudelo

viernes, febrero 17, 2006

VIENTO DE AYER

¿Es tu hija, verdad? La he conocido por la estrella fugaz que hay en sus ojos, la cabeza inclinada y la manera, tan tuya, de mirar llena de asombro.
¿Es tu hija, verdad? lo han presentido-¡desde tan hondo!- unos vientos callados que dormían bajo las aguas quietas, en el pozo de los tiempos perdidos, donde guardo las hojas que cayeron de los sauces remotos. Tiene luz en la frente-tu misma luz-.
Y el gesto melancólico.
Tiene el cuello tan frágil como tú lo tenías y en el pelo los mismos pájaros locos. Tiene un viento de ayer entre los dedos, y en el rostro...tu firma escrita con otra sangre que no conozco.
TORCUATO LUCA DE TENA

jueves, febrero 16, 2006

EL UNICORNIO EXISTE, AMOR

El unicornio existe amor es la risa de los niños el milagro de un beso la caricia que quema las alas tibias de un sueño. El unicornio existe amor es la poesía de todos el canto de las aves el rumor de la tierra el perfume de las flores. El unicornio existe amor es el eco de tu nombre la agonía de tu ausencia el manto tibio de tus manos la rosa sagrada de tu sexo. El unicornio existe amor es la luz de tu mirada las estrellas de tu noche el suave mar de tus cabellos el territorio prohibido de tu cuerpo. El unicornio existe amor y resurge brioso salvaje victorioso cuando mi boca pronuncia tu nombre.
Carlos Enrique Ungo,

martes, febrero 14, 2006

YO, MAÑANA

«Mañana». La palabra iba suelta, vacante, ingrávida, en el aire, tan sin alma y sin cuerpo, tan sin color ni beso, que la dejé pasar por mi lado, en mi hoy. Pero de pronto tú, Carmen, dijiste: «Yo, mañana...» Y todo se pobló de carne y de banderas. Se me precipitaban encima las promesas de seiscientos colores, con vestidos de moda, desnudas, pero todas cargadas de caricias. En trenes o en gacelas me llegaban -agudas, sones de violines- esperanzas delgadas de bocas virginales. O veloces y grandes como buques, de lejos, como ballenas desde mares distantes, inmensas esperanzas de un amor sin final. ¡Mañana! Qué palabra toda vibrante, tensa de alma y carne rosada, cuerda del arco donde tú pusiste, agudísima, arma de veinte años, la flecha más segura cuando dijiste: «Yo...» Pedro Salinas

lunes, febrero 13, 2006

AUSENCIA DE AMOR

Cómo será pregunto. Cómo será tocarte a mi costado. Ando de loco por el aire que ando que no ando. Cómo será acostarme en tu país de pechos tan lejano. Ando de pobrecristo a tu recuerdo clavado, reclavado. Será ya como sea. Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado. Me comerás entonces dulcemente pedazo por pedazo: Seré lo que debiera. Tu pie. Tu mano.
Juan Gelman

sábado, febrero 11, 2006

EL PEQUEÑO DOLOR

Mi dolor es pequeño, pero aun así bendigo este dolor, que es como no soñar después de un sueño, o es como abrir un libro y encontrar una flor. Déjame que bendiga mi pequeño dolor, que no sabe crecer como la espiga, porque la espiga crece sin amor. Y déjame cuidar como una rosa este dolor que nace porque sí, este dolor pequeño, que es la única cosa que me queda de ti.
José Angel Buesa

viernes, febrero 10, 2006

¿TU ME LO PREGUNTAS?

Y tú ¿Me lo preguntas? Tú que me robaste el corazón tú que de deseos me embriagas. Hoy declaras al mundo que estoy prisionero de tu mirada, tu que esclavizaste mi voluntad hurtaste mis caricias, robaste mi virilidad todo te lo di, el cuerpo, el alma a cambio de libar el néctar de tu cuenco a cambio de danzar con mi hombría en las profundidades de tu cavidad, a cambio de lamer tus inhiestos volcanes de lava blanca, a cambio de besar tu boca. Y hoy proclamas al viento que soy todo tuyo. Acaso crees que habiéndome embriagado con tu cuerpo ¿Deseo ser de otra? José Ramón Varela

miércoles, febrero 08, 2006

CUANDO ME ELEGISTE

Cuando tú me elegiste -el amor eligió- salí del gran anónimo de todos, de la nada. Hasta entonces nunca era yo más alto que las sierras del mundo. Nunca bajé más hondo de las profundidades máximas señaladas en las cartas marinas. Y mi alegría estaba triste, como lo están esos relojes chicos, sin brazo en que ceñirse y sin cuerda, parados. Pero al decirme: "tú" -a mí, sí, a mí, entre todos-, más alto ya que estrellas o corales estuve. Y mi gozo se echó a rodar, prendido a tu ser, en tu pulso. Posesión tú me dabas de mí, al dárteme tú. Viví, vivo. ¿Hasta cuándo? Sé que te volverás atrás. Cuando te vayas retornaré a ese sordo mundo, sin diferencias, del gramo, de la gota, en el agua, en el peso. Uno más seré yo al tenerte de menos. Y perderé mi nombre, mi edad, mis señas, todo perdido en mí, de mí. Vuelto al osario inmenso de los que no se han muerto y ya no tienen nada que morirse en la vida. Pedro Salinas

lunes, febrero 06, 2006

RASTRO

Tu olor -el incontrovertible y brutal olor del amor- permanece intacto mientras los besos se volatilizan en su propio júbilo y la humedad se hace una con la piel. Tu olor, en cambio, impregna hasta la médula. Hasta ese lugar recóndito donde el deseo anida y obliga a dejar intactos los platos del almuerzo y a danzar de nuevo hacia la cama, muertos de hambre de amor. Juan Gustavo Cobo Borda

domingo, febrero 05, 2006

DEJAME ACARICIARTE

Déjame acariciarte lentamente
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad,
un continuarte de ti misma a ti misma extensamente. Onda tras onda irradian de tu frente
y mansamente, apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas
al besarte de tus pies
en la playa adolescente. Así te quiero, fluida y sucesiva,
manantial de tú de ti,
agua furtiva,
música para el tacto perezosa. Así te quiero,
en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos,
lirio, rosa, y tu unidad después,
luz de mis sueños. Gerardo Diego

viernes, febrero 03, 2006

CUANDO DORMIDA TU...

Cuando, dormida tú, me echo en tu alma y escucho, con mi oído en tu pecho desnudo, tu corazón tranquilo, me parece que, en su latir hondo, sorprendo el secreto del centro del mundo. Me parece que legiones de ángeles, caballos celestes-como cuando, en la alta noche escuchamos, sin aliento y el oído en la tierra, trotes distantes que no llegan nunca-,que legiones de ángeles,vienen por ti, de lejos-como los Reyes Magos al nacimiento eterno de nuestro amor-,vienen por ti, de lejos, a traerme, en tu ensueño, el secreto del centro del cielo.
Juan Ramón Jiménez

miércoles, febrero 01, 2006

Y QUE VENGA LA NOCHE

Regálame la risa de tus ojos
la tenue luz de tu sonrisa
el milagro de tu nombre
en mi boca.
Regálame la humedad de tus besos
el tibio manto de tu abrazo
el mar embravecido de tu cuerpo
junto al mío.
Regálame el amanecer de tus pasiones
el espejo frágil de tus lluvias
tu inocencia hecha mujer
con mis caricias. Regálame tu amor
amor
y que venga la noche.
Carlos Enrique Unge