domingo, septiembre 28, 2008

28 DE SEPTIEMBRE

Hoy, este día fue una copa plena,
hoy, este día fue la inmensa ola,
hoy, fue toda la tierra.
Hoy el mar tempestuoso nos levantó en un beso
tan alto que temblamos a la luz de un relámpago
y, atados, descendimos a sumergirnos sin desenlazamos.
Hoy nuestros cuerpos se hicieron extensos,
crecieron hasta el límite del mundo
y rodaron fundiéndose en una sola gota de cera o meteoro.
Entre tú y yo se abrió una nueva puerta
y alguien, sin rostro aún, allí nos esperaba.

miércoles, septiembre 03, 2008

TU NOMBRE

Una a una, cual perlas de un rosario, yo repaso las letras de tu nombre; y en mi torpe vigilia, con extraño tesón desgrano sus vocales; una a una, reiterada, tercamente, me las llevo a los labios, poco a poco saboreo sus sonidos, los diluyo en mi lengua, y tu nombre se obstina hasta el quejido. Consciente del prejuicio, yo me impongo borrarte o arrojarte de mi mente... por fin... he aquí: las sombras... el vacío... Mas de pronto, amanece. ¡Y al instante florece con la aurora! late en el más hondo de todos mis secretos, extraña flor, entre mis labios prende fútil calor en largas soledades; manan de mí, triunfan en mí, perennemente, las seis letras de tu nombre. Pilar Acevedo

lunes, septiembre 01, 2008

AMOR

No, no has muerto, no.
Renaces,
con las rosas en cada primavera.
Como la vida, tienes
tus hojas secas; tienes tu nieve, como la vida...
Mas tu tierra,
amor, está sembrada
de profundas promesas,
que han de cumplirse aún en el mismo
olvido.¡En vano es que no quieras!
La brisa dulce torna, un día, al alma;
una noche de estrellas,
bajas, amor, a los sentidos,
casto como la vez primera.¡
Pues eres puro, eres
eterno! A tu presencia,
vuelven por el azul, en blanco bando,
blancas palomas que creíamos muertas...
Abres la sola flor con nuevas hojas...
Doras la inmortal luz con lenguas nuevas...
¡Eres eterno, amor,
como la primavera!
Juan Ramón Jiménez

jueves, agosto 28, 2008

ESTAS

Conmigo estás mientras estás
ausente
Javier Aguirre

NO HAY PALABRAS

Tocas un cuerpo, sientes su repetido temblor
bajo tus dedos, el cálido transcurrir de la sangre.
Recorres la estremecida tibieza,
sus corporales sombras, su desvelado resplandor.
No hay palabras.
Tocas un cuerpo; un mundo
llena ahora tus manos, empuja su destino.
A través de tu pecho el tiempo pasa,
golpea como un látigo junto a tus labios.
Las horas, un instante se detienen
y arrancas tu pequeña porción de eternidad.
Fueron antes los nombres y las fechas,
la historia clara, lúcida, de dos rostros distantes.
Después, lo que llamas amor, quizá se torne forzada promesa,
levantado muro pretendiendo encerrar,
aquello que únicamente en libertad puede ganarse.
No importa, ahora no importa.
Tocas un cuerpo, en él te hundes,
palpas la vida, real, común.
No estás ya solo. Juan Luis Panero

domingo, agosto 24, 2008

LA DE LA ETERNA VIDA

Miraba yo las rosas penando de alegría, solas entre mis manos, atónitas, perdidas. Miraba antes las rosas. Quería tener, tenerlas. Quería querer. Quería. Mas la forma no sueña. Yo canté entre los chopos. Y contra el sol poniente vi florecer los ramos de luz dorada y verde. Y besé el agua, el cielo. Me trasfundí, fui todo. Pero en la cima, siempre, sentí que estaba solo. ( Queremos lo infinito. Nos duele lo que escapa, aunque entre luz y rosas sintamos fluir el alma. Sólo es cual si cesara la corriente del tiempo con otro tiempo humano. Tú y yo, remanso eterno.) Felicidad contigo. Nos viven y sustentan en lo hondo de la noche las eternas estrellas. ¡Felicidad! Tendremos, alba de cada día, nuestro infinito en rosas desnudas. Nuestra vida. Eugenio de Nora

viernes, agosto 22, 2008

TU NOMBRE

Siento estallar tu nombre en mis entrañas,
en voz de grito, en tono de murmullo;
evoco tu presencia, en ti me arrullo,
y aunque no estoy contigo, me acompañas.
Francisco Alvarez Hidalgo

AYER TE BESE EN LOS LABIOS

Ayer te besé en los labios. Te besé en los labios. Densos, rojos. Fue un beso tan corto, que duró más que un relámpago, que un milagro, más. El tiempo después de dártelo no lo quise para nada ya, para nada lo había querido antes. Se empezó, se acabó en él. Hoy estoy besando un beso; estoy solo con mis labios. Los pongo no en tu boca, no, ya no... -¿Adónde se me ha escapado?-. Los pongo en el beso que te di ayer, en las bocas juntas del beso que se besaron. Y dura este beso más que el silencio, que la luz. Porque ya no es una carne ni una boca lo que beso, que se escapa, que me huye. No. Te estoy besando más lejos.

martes, agosto 12, 2008

VERTE DE LEJOS
















Así, verte de lejos, por la alameda, definitivamente.
Tú vas con otro hombre, y yo con otra mujer.
Y sí que, como el agua que brota de una fuente,
aquellos bellos días ya no pueden volver.

Así, verte de lejos y pasar sonriente,
como quien ya no siente lo que sentía ayer,
y lograr que mi rostro se quede indiferente
y que el gesto de hastío parezca de placer.


 Así, verte de lejos, y no decirte nada
ni con una sonrisa, ni con una mirada,
y que nunca sospeches cuánto te quiero así.

Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en ti.
José Angel Buesa

jueves, julio 31, 2008

UN MINUTO

Sólo un minuto
bastaría
para tocar con mis palabras
tu cuerpo,
hilvanando cada una
como si fuesen suspiros
que se vuelven viento,
gota a gota emanada
de mi pluma y su tintero,
casi vacío o también tiempo
del cual quiero un poco
para componerte un verso,
simples palabras
que querrán tocar tu sombra
y la silueta de tu cuerpo,
sólo un minuto,eso pido del tiempo...

Carlos Ovidio Jácome Toss

ME PARO ANTE TUS OJOS

Me paro ante tus ojos
como al borde del mar.
Una brisa me seduce
y empuja mis palabras.
Por retenerte más, más
me azoro y más hablo.
Tu silencio me confunde.
Quiero saber de tus sueños,
quiero saber de tus pasos,
quiero saber de tu tiempo,
de ti, quiero saber todo,
si tú quieres que lo sepa.
Juan José Canton y Canton

martes, julio 22, 2008

SOLO DE SOL

Sólo el sol
el sol solamente
solo en el cielo
y yo tan solo
a solas con el sol
sonrío simplemente
Jorge Eduardo Eilson

lunes, julio 07, 2008

VENGO DE ASALTAR TU CUERPO

Ando aún de trotar vesánico
a lomo de estrella
Vengo de asaltar tu cuerpo
en algodones blancos
por el éter
y de volar sin alas
sobre jardines jadeantes.
Ando ruín de ladronear en tus sentidos
entre tus brazos
y tus piernas desvestidas
atezadas por fiebres
incendiarias,
descreído en ruta ahora
en el recuerdo de tu cuerpo
por la línea gruesa de tu sombra
en el hálito inconexo
del orgasmo más cercano.
Ando aún de tí en travesía
por los mares del incienso
con estrellas refulgentes en el rostro
e islas no pobladas en las manos.
Devoto del recuerdo
en madrugada
con lámparas argénteas en los ojos
y una mueca de euforia
dibujada,
vengo de asaltar tu cuerpo.
Antonio Alvarez Burguer

martes, julio 01, 2008

LA PROMESA

Hace tiempo te había prometido muchos
poemas de amor y -ya ves- no podía escribirlos.
Tú estabas junto a mí
y es imposible escribir sobre lo que se tiene.
Lo que se tiene siempre es poesía.
Pero ya han comenzado a unirnos cosas
definitivas: hemos vivido la misma soledad
en cuartos separados-sin saber nada el uno del otro-,
tratando -cada uno en su sitio- de recordar
cómo eran los gestos de nuestras caras
que de pronto se juntan con aquellas
que ya creíamos perdidas, desdibujadas,
de los primeros años.
Yo recordaba los golpes en la puerta
y tu voz alarmada
y tú mis ojos neutros,
soñolientos aún.
Durante mucho tiempo me preguntabas qué cosa era la Historia.
Yo fracasaba, te daba definiciones
imprecisas.
Nunca me atreví a darte un ejemplo mayor.
Heberto Padilla

viernes, junio 27, 2008

DE NADA ME SIRVE (para Mina)

De nada me sirve saber
que la arena de la playa
es caliente.
Quiero que mis pies desnudos
la acaricien.
De nada me sirve saber...

sábado, junio 21, 2008

EN EL COMIENZO

Eres el comienzo, la luz y la esperanza.
Antes de ti era la nada y no habían nacido las palomas.
Qué angustioso vacío el vivir sin saberte,
aunque mis ojos adivinaran tu mirada lánguida
y fueran construyendo mis manos tu presencia,
inventando mis sueños piel, risa y esencia de tus besos.
Sin ti andaba yo al garete, en un mar de borrasca,
cuán alejado de todo puerto conocido.
Y el mar también era la nada.
Tendrías que llegar a darle un día
el verdor de tus ojos, la sal de tus pupilas,
un hontanar de lágrimas,
y la suave madrépora que crece entre tus labios.
Sin ti mi voz no tenía forma y su eco faltaba,
era el lloro de un niño que se pierde.
Tú le entregaste acento y le fijaste rumbo.
Y entonces pude cantarte toda, con la voz que me diste.
Antes de ti, la nada, la pegajosa angustia, la voz muda.
Mas hoy comienza a respirar mi mundo,
nutrido con tu luz, fincado en la esperanza. Luis Zalamea

viernes, junio 13, 2008

NO ES QUE MUERA DE AMOR

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese, desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran,
nos morimos entre los dos,
ahora, separados, del uno al otro,
diariamente, cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos, en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor,
muero en tu vientre que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas, inconsolable,
a gritos, dentro de mí, quiero decir,
te llamo, te llaman los que nacen,
los que vienen de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos sino morirnos más,
hora tras hora, y escribirnos y hablarnos y morirnos.
Jaime Sabines

martes, junio 10, 2008

DEL EXTASIS


Distraída del mundo; más, lejana
como un vuelo de pájaros,
tú existes donde el silencio empieza,
donde el alma.
Donde las avenidas, misteriosas
de árboles altos y de sombra extraña
nos llevan a la pena más hermosa;
donde la noche llora, constelada
frente a sí misma, porque todo es poco,
porque los mundos brillan en la nada
,como nosotros, donde la belleza
suspende el tiempo;
donde canta mi voz más sola;
en mi reducto último,
allí estás tú, silencio, alma.
Alza los ojos, tienes la cabeza
de una imposible luz aureolada;
quieres, querrías, pero no te sientes,
porqué eres sólo noche, noche clara.
¡Ah, dame ese silencio,
rompe esta belleza que nos mata!
Y en tu infinita noche,
álcese un viento dulce,
despertando ramas.
Eugenio de Nora

lunes, mayo 26, 2008

DESPEDIDA

"...es tan corto el amor
y es tan largo el olvido... "
Pablo Neruda
Te fuiste.
Como se va la primavera.
Como se van todas las cosas.
Como se pierden en el mar las velas.
Y yo me quedé solo,
con las uñas clavadas en la arena,
viendo como se alejan las mareas.
Te fuiste.
Ni tu nombre recuerdo,
ni el color de tus ojos.
Sólo que por las tardes leíamos a Neruda;
aún me llega el timbre de tu voz,
y el alarido de tu dicha, suelto,
huyendo a medianoche por la playa.
Te fuiste.
Irremediablemente huiste de mi vida.
Fue el océano tu cómplice fortuito:
zarpaste al borde de un balandro cualquiera
una tarde cualquiera.
Yo me quedé sobre la playa dilatada,
salpicado de ocaso, solitario en la arena.
Te fuiste.
Nos habíamos amado con la furia de los 25 años.
Todo fue cerca al mar:
besos de sal y yodo,
mordiscos de medusa enloquecida,
saltos de delfines en celo,
abrazos hasta brotar la sangre marinera.
Te fuiste.
Como se fueron también la rada familiar,
las velas madrugadoras de los camaroneros,
el lecho duro de nuestros combates clandestinos.
Hasta el mar cambió de rostro y de fragancia;
la codicia del hombre corrompió las aguas.
El aire mismo se llenó de venenos y de miasmas.
Te fuiste.
Como se van todas las cosas.
Y yo me quedé solo,
con las uñas clavadas en la arena,
viendo como se alejaban las mareas. Luis Zalamea

miércoles, mayo 21, 2008