Hoy no puedo escribirte mis deseos serian demasiado sinceros, demasiado carnales demasiado necesarios. Y prefiero silenciar mis sueños soñar entre bastidores con tus pechos con tus muslos y tus besos. Soñar despierto mientras camino perdido entre las calles en una vigilia de sexo. Pero... no lo olvides, te deseo.
José Ramón Varela