estás aquí, conmigo, en un encuentro
como de aire, de luz…No hay convivencia
de más intimidad que la de dentro.
Fco. Alvarez Hidalgo
Carmen, sobre tus blancos pechos lloro, mis lágrimas bajan por tu vientre y se embriagan del perfume de tu sexo. ¿Mujer, qué máquina eres, que solo me tienes desesperado confuso, niño para contenerte? ¡Ah, no cierres tus brazos sobre mi tristeza, no! ¡Ah, no abandones tu boca a mi inocencia, no! Hombre, macho, soy fuerte; poeta soy y sólo la pureza me ama y ella es en mí, una ciudad y tiene allí mil y una puertas. ¡Ay! tus cabellos huelen a la flor de mirto !Mejor sería morir o verte muerta y nunca, nunca más poder tocarte!.
Pero, siento el viento del mar rózame los brazos, siento el calor del viento en las espumas, siento el nido en tu vello ¡Corred, corred, oh lágrimas nostálgicas ahogadme, sacadme de este tiempo llevadme hacia el campo de las estrellas entregadme de prisa a la luna llena dadme el lento poder del soneto, dadme la iluminación de las odas dadme el cantar de los cantares. Que no puedo más. zolsaihan
Aquí, sin ti, ya se lo que es la muerte, pero no te lo digo para no entristecerte. Quiero que te sonrías para que siga habiendo claridad en los días. Quiero que no se empañe tu mirada, pues, si no, no habrá estrellas, ni habrá luna, ni nada... Y, sobre todo, lo que quiero y quiero es un año que tenga doce meses de enero. Aquí llueve y no importa, pues la lluvia es tan leve que al leer esta carta no sentirás que llueve. Pero cierro los ojos y te recuerdo tanto que casi se diría que esta lloviendo llanto.
Jose Angel Buesa
La bella Zolsaihan me dice: